29 de July, 2026
Por Equipo Alianza Corredores
Comprar una propiedad implica mucho más que pagar el precio acordado con el vendedor. Durante el proceso existen diversos gastos operacionales y legales que permiten formalizar la compraventa y garantizar que el inmueble quede correctamente inscrito a nombre del nuevo propietario.
En este artículo te explicamos cuáles son los principales gastos asociados a la compra de una propiedad. Es importante señalar que no se consideran los costos relacionados con el financiamiento hipotecario, como impuestos, tasaciones bancarias, estudios de títulos o seguros exigidos por la entidad financiera, ya que corresponden al proceso de obtención del crédito.
La promesa de compraventa es el contrato mediante el cual comprador y vendedor se comprometen a celebrar la compraventa definitiva en una fecha futura, estableciendo las condiciones del negocio.
Generalmente este documento incluye:
Precio de venta.
Forma de pago.
Plazos.
Multas por incumplimiento.
Condiciones para concretar la operación.
Dependiendo de quién la redacte, puede existir un costo asociado por la elaboración del documento y por la firma ante notario.
Las instrucciones notariales son documentos que establecen cómo deberán administrarse los dineros y documentos involucrados en la operación mientras se cumplen todas las condiciones pactadas.
Su finalidad es otorgar seguridad tanto al comprador como al vendedor, regulando aspectos como:
Entrega del vale vista o transferencia.
Recepción de la escritura firmada.
Entrega de llaves.
Cumplimiento de condiciones previas a la liberación de fondos.
La redacción y autorización de estas instrucciones normalmente genera un costo notarial.
Una vez que la escritura definitiva está preparada, ambas partes deben concurrir a firmarla ante notario.
La notaría cobra derechos por:
Autorización de firmas.
Protocolización del documento.
Copias autorizadas.
Tramitación administrativa correspondiente.
Estos valores pueden variar dependiendo de la extensión de la escritura y del arancel vigente.
La escritura pública es el documento legal que materializa la compraventa de la propiedad.
Su elaboración considera la incorporación de toda la información necesaria para formalizar correctamente la transferencia del inmueble, incluyendo antecedentes como:
Individualización de las partes.
Descripción de la propiedad.
Precio y forma de pago.
Declaraciones legales.
Cláusulas especiales cuando corresponda.
Este trabajo normalmente es realizado por un abogado o por la notaría, dependiendo de cómo se gestione la operación.
Firmada la escritura, el siguiente paso consiste en inscribir la compraventa en el Conservador de Bienes Raíces correspondiente.
Esta inscripción es indispensable, ya que solo una vez realizada el comprador adquiere legalmente el dominio de la propiedad.
El costo dependerá principalmente del valor de la compraventa y del arancel vigente del Conservador correspondiente.
No existe una regla única aplicable a todas las operaciones. Habitualmente, los gastos asociados a la formalización de la compraventa son asumidos por el comprador, aunque las partes siempre pueden acordar una distribución distinta dentro de la negociación.
Lo importante es que estos costos queden claramente establecidos antes de firmar la promesa de compraventa para evitar diferencias durante el proceso.
Además del valor de la propiedad, es recomendable considerar estos gastos dentro de tu presupuesto desde el inicio. Una adecuada planificación permitirá que la operación avance de forma más fluida y evitará imprevistos durante la firma e inscripción de la compraventa.
En Alianza Corredores acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso, coordinando cada etapa para que la compra de tu propiedad sea segura, transparente y sin complicaciones.